Creado el miércoles, 11 febrero 2026
La rehabilitación de edificios, y en especial la rehabilitación residencial, se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales motores de la actividad constructiva y como una pieza clave en la transición energética. Así lo pone de manifiesto el Boletín Especial sobre Rehabilitación 2025 del Observatorio de Vivienda y Suelo del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
En 2023, la rehabilitación alcanzó un volumen de negocio de 50.461 millones de euros, lo que representa el 48,7% del total del sector de la construcción. Este dato confirma el peso estructural que ha adquirido la renovación del parque edificado frente a la obra nueva.
La rehabilitación de viviendas concentra el 65,3% del volumen total de la rehabilitación, con 32.941 millones de euros en 2023, el valor más alto de toda la serie histórica analizada en el boletín.
El documento destaca que casi el 48% de las viviendas urbanas fueron construidas antes de 1981 y que más del 76% es anterior a 2002. Esta antigüedad explica el elevado potencial de actuaciones de rehabilitación, especialmente en eficiencia energética.
Entre 2021 y 2024, 203.297 inmuebles se acogieron a deducciones fiscales por obras de mejora energética. Las actuaciones lograron reducciones medias del consumo energético superiores al 50% en los casos de deducción del 40% y 60%, con un número significativo de edificios que alcanzaron las clases energéticas A y B.
Desde 2010 se conceden más licencias de rehabilitación que de obra nueva, y en 2024 se visaron 26.636 viviendas a rehabilitar, un 7% más que el año anterior, lo que confirma la continuidad de esta tendencia.
El boletín señala como principales desafíos el incremento de los costes de materiales y mano de obra desde 2020 y la atomización empresarial, ya que la mayor parte de la actividad de rehabilitación residencial se concentra en microempresas y pequeñas empresas.